Cómo funciona

LO QUE VA A OCURRIR

¿Quieres una sesión de fotos pero no sabes muy bien por dónde empezar? ¿Piensas que no tienes tiempo ahora mismo para preparar nada pero aún así quieres guardar un recuerdo? Tranquila, las sesiones están pensadas para que no tengas que preocuparte. No tienes que hacerlo «bien», solo ser vosotros mismos.
A continuación te cuento cómo funcionan y al final de la página te dejo resueltas algunas de las dudas más frecuentes.

Antes de la sesión:

Contacto directo y personalizado. Hablamos tranquilamente por WhatsApp todo lo que necesites para encontrar una fecha y reservar.

Cero complicaciones.‌ Antes del encuentro resolveré tus dudas e incluso puedo ayudarte a elegir la ropa si eso te genera inseguridad.

Flexibilidad en tu reserva. Sé que esta etapa es especialmente‌ impredecible. Si surgen imprevistos reprogramamos sin‌ problema y mantenemos tu señal.‌

Durante la sesión:

Sin guion ni poses.
Lo mío es observar y acompañar lo que pasa entre vosotros en vuestro día a día.

Al ritmo del bebé.‌ No hay tiempos rígidos ni una duración cerrada. Si el bebé necesita comer, dormir o simplemente estar en brazos, paramos lo que haga falta.

Después de la sesión

Tu memoria, pronto contigo.‌ Tras la sesión, selecciono y edito las imágenes con mimo. Recibirás tu galería completa (entre 50 y 100 fotos) en un máximo de dos semanas.

Son muchas fotos, pero es porque no quiero quedarme con una selección de los mejores momentos o de las fotos “perfectas”, sino con los antes y los después, los pequeños gestos…

Algunas dudas frecuentes:

¿Qué ropa preparo?

No necesitas comprar nada nuevo. Es mejor que uses ropa con la que te sientas tú: cómoda, sencilla y que te represente. Si puedes, intenta evitar logos grandes, rayas, estampados muy llamativos Los tonos neutros o suaves suelen funcionar muy bien, pero lo importante es que te sientas TÚ. Te recomiendo preparar 3 o 4 conjuntos tuyos y del baby y al llegar puedo asesorarte.

¿Tengo que hacer algo con mi casa?

No hace falta que tengas la casa perfecta ni ordenarlo todo. Trabajaremos en tres o cuatro espacios, donde os sintáis más cómodos, normalmente cerca de ventanas o zonas con luz natural. Con que haya un rincón tranquilo es más que suficiente. Para las fotos del bebé ayuda tener preparada una superficie lisa y segura (la cama, un nido, el cambiador…), donde poder poner una manta o sábana neutra y que así tu peque tenga todo el protagonismo.

¿Pueden salir los hermanitos?

No hace falta que estén todo el tiempo. Habrá momentos en los que quieran participar y otros en los que no. Pueden jugar, aburrirse, acercarse de repente o desaparecer un rato. Todo eso está bien. No buscamos que hagan algo concreto, sino que sean ellos.

¿Y las mascotas?

Las mascotas también forman parte de la familia, así que son más que bienvenidas. Me encantará acariciarlas. No hace falta hacer nada especial con ellas ni encerrarlas. Pueden estar, entrar y salir, moverse a su ritmo. Si en algún momento se acercan o interactúan, lo aprovechamos. Y si no, también está bien. Ellas no interrumpen. Todo forma parte de vuestro día a día.

Quiero fotos piel con piel

Puede que te apetezca hacer fotos piel con piel o de lactancia. O puede que no. Las dos opciones son igual de válidas. Si es algo que te apetece, podemos cuidar pequeños detalles como tener la habitación un poco más cálida o llevar ropa interior (o no) que te resulte cómoda y fácil. Me adapto a lo que te haga sentir bien. Son tus fotos. Es tu recuerdo.

¿Preparo algunos objetos?

Si hay algo que forma parte de vuestro día a día y os apetece incluirlo, podemos usarlo: la mantita sin la que no puede dormir, su juguete favorito, el cambiador que tanta risas os da, el sillón donde pasáis más tiempo, los patuquitos tejidos por su abuela… Aquello que en un futuro veas y te haga sonreír.